Esta arma electromagnética para tiburones es genial

Esta arma electromagnética para tiburones es genial

shark-shield-espear

Shark Shield eSPEAR está diseñado para llevarse en una pistolera.

Andre Rerekura/Ocean Guardian

La mayoría de tiburones en el océano no quieren que te conviertas en su comida.

Pero a pesar de que evitar un ataque de tiburones no debería requerir técnicas de escape a lo Jaws (o las habilidades del famoso surfista Mick Fanning que da puñetazos a los tiburones), seguramente tampoco quieres que un tiburón se acerque demasiado como para tener que comprobar cuán amistoso es.

Por eso la empresa australiana Ocean Guardian quiere proteger a los nadadores usando la propia biología de los tiburones en su contra. La empresa ha revelado el eSPEAR, un arma que la empresa dice que puede proteger a los nadadores de los ataques de tiburones, perjudicando a estos animales únicamente con el equivalente de un dolor de cabeza.


Estas pruebas con un prototipo temprano de Shark Shield muestran un tiburón reaccionando a campos electromagnéticos.

Ocean Guardian

El eSPEAR usa campos electromagnéticos para interferir con los sensores en el morro del tiburón. Unos sensores que el tiburón usa para detectar a su presa a una distancia corta. Cuando se usa, el arma despliega un cañón con dos electrodos. Estos electrodos crean campos electromagnéticos que repelen al tiburón, según Ocean Guardian, sin causarle ningún daño físico al animal.

La compañía ha lanzado una campaña en IndieGoGo para vender este dispositivo. Estará disponible en mayo por AU$299 en Australia o US$299 en Estados Unidos.

Ocean Guardian también ha usado tecnología para crear productos para embarcaciones y tablas de surf e incluso tobilleras para los nadadores  (aunque algunos estudios sugieren que esta tecnología es más efectiva cuando hay más espacio entre los electrodos).

Los depredadores han atacado dispositivos electrónicos que emitían campos electromagnéticos de baja frecuencia. Lyon dice que el eSPEAR emite un campo unas 4,000 veces más potente que el de la presa de un tiburón (o el dispositivo que pueda llevar un surfista, como por ejemplo una GoPro).

Lyon apunta que no se trata de una nueva tecnología. Los estudios sobre el efecto de los campos electromagnéticos se remonta a hace más de una década — y las medidas disuasorias electrónicas reducen las posibilidades de algo que ya es muy poco probable que suceda. También destaca que, igual que con los cascos para bici o los cinturones de seguridad, “nada es efectivo en un 100 por ciento” para evitar una muerte.

Tal como destaca un artículo de investigación, los ataques de tiburones reciben “una cantidad exorbitante de cobertura en los medios e interés. Probablemente a causa del aborrecimiento humano a que se nos coman vivos”.

Pero incluso usando esta tecnología, Lyon tiene un consejo para los más cautos. 

“Si quieres estar seguro al 100 por ciento, no te metas en el agua”, dice. “Aunque después de Sharknado, ni así”.

La tecnología en acción.

Ocean Guardian

Comparta este artículo